25 diciembre 2007

Luces y sombras

Mi forma de bromear es decir la verdad. Es la broma más divertida (Woody Allen)
Puedes seguir a la sombra de tu maestro, tu profesor, tu psicólogo, tu familia, tu partido, tu religión, tu ideología... o puedes ser tu propia luz y compartirla con tu familia o con quien te dé la gana.
Cuando uno se libera de todo condicionamiento y apego psicológico y brilla por sí mismo, ya sólo puede iluminar. Cuando uno es la sombra del árbol que elige, adora o persigue, dependerá de ese árbol para iluminar; y cuando lo talen...
Son las obras y no sus autores lo que ilumina, siempre las obras y no los autores ni la editorial.
Da el paso y libérate del pasado, atrévete a vivir sólo un día sin pasado y te darás de bruces (una vez descondicionado) con la creatividad, con la verdad.
Para que lo nuevo surja, lo viejo (que tiene su lugar) debe parar.
Ni eres tu trabajo ni tu sueldo ni tu pareja ni tu maestro ni tu ideología ni tu nación ni tu religión... porque si lo eres... si de ellos dependes a nivel psicológico... si eres un seguidor... cuando muera la fuente que sigues... ¿Qué agua manará? ¿Buscarás otras fuentes? ¿Hasta cuándo dependerás para iluminar?
La verdad rompe moldes pues no hay molde que encierre la verdad (Pi)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Solo hay una forma de saber si un hombre es honesto: prgeuntárselo. Y si responde "SI", sabes que es un corrupto. Groucho Marx.

Honesto, por definición es quien dice la verdad, igual que "tonto es el el que dice tonterías".

La honestidad la medimos en el valor que damos a nuestras relaciones cuando afirmamos que nos importa tal o cual persona en sí misma y no, lo que podemos conseguir de ella, aun a costa de romper su entorno.

¿A quién va usted a creer? ¿a mí, o a sus propios ojos?

Parafraseando una frase de Groucho.

Nunca olvido la dirección de un blog. Pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción.

Abur

Leonardo dijo...

Hay gente que se empeña tanto en olvidar la dirección de un blog que no para, no para y no para de entrar para recordar cómo olvidarla.
Gracias por tener tan en cuenta este blog que no es mío ni de nadie, te invito a que sigas entrando tanto como hasta ahora.