01 febrero 2008

Sueños y realidades

Por San Blás la cigüeña verás, me decían de pequeño. También comentaban que si la veías te daba suerte. Todos los San Blás, miraba hacia el campanario de la Iglesia localizando la cigüeña y su gran nido. Me sentía protegido, creía que todo se iba a cumplir, que Maribel iba a ser mi novia, que iba a sacar todo dieces, que seguramente me vendrían los super-poderes que imaginaba. Por entonces quería ser de mayor: "Super-Ratón" o en su defecto "La Hormiga Atómica".
Casi nunca ocurría nada más allá de mi imaginación, aunque un año, en lugar de Maribel, me echó una mirada Laura y noté algo así como calor en las mejillas, los dieces sin embargo no sabían de mis super-poderes y los maestros se solían equivocar con mis notas (nunca entendí que se equivocaran tanto); había otro Blás que me divertía y no había que tener suerte para verlo, su compañero se llamaba Epi.
Era consciente de que no ocurría todo lo que pensaba, pero nunca dejé de intentarlo, antes con el rosco bendecido al cuello, ahora... sigo esperando ser "Super-Ratón" y hay un Reyno con las puertas abiertas para que, al que le dé la gana, entre dentro.
No dejes de intentarlo, lo llevas dentro... pero en la realidad y más allá del pensamiento.