22 marzo 2008

Enciende tu luz

Cierto, el mundo está a oscuras, siguen muchos campos regados de sangre. Cierto, los niños, maldito mundo que permite a los niños coger un arma. Todo por la división en nuestro condicionado cerebro, por absurdas identificaciones ideológicas y religiosas en la mente. El mundo duerme y está a oscuras. Los árboles siempre han dejado ver el bosque, ellos son el bosque, un sólo árbol es el bosque como un ser humano contiene en sí toda la potencia de la humanidad. Pero preferimos dormir, no reaccionar, distraernos.
Cierto, el mundo está a oscuras, los árboles respiran nuestros malos humos, los mares centrifugan nuestra basura, no hay que ser un lince para estar en extinción, la lluvía tiene un humor muy ácido, algunos tomates ya no huelen a tomate sino a dinero...
Cierto, el mundo está a oscuras... pero aún puedes encender tu luz. Todavía se pueden ver a las trabajadoras de la miel revoloteando, aún se puede escuchar la alegría de las hojas recibiendo la brisa, siguen quedando sitios donde oler el rocío en la fresca mañana y muchas personas están despertando. No hace falta que hagas nada, mucho menos fundar una religión para seguir dividiéndonos, no hacen falta grandes hazañas; sólo ilumina como el faro que se abre en la oscuridad, ilumina y... ¡Ya verás!