24 febrero 2008

Silencios

El penúltimo vaso de whisky le bebe sorbo a sorbo hasta que cree ser devorado por la copa. Se ha muerto el amor de su vida, se ha muerto su vida de amor. ¿Qué le voy a decir? ¿Qué no hay que apegarse a nadie, que la vida continúa, que se fije en las pequeñas cosas, que viva el presente, que aún es jóven y el amor siempre vuelve...?
¿Qué le diré?
Le ofreceré mi mano, un abrazo... eso es todo.


No esperes a que te toque el turno de hablar; escucha de veras y serás diferente. (Charles Chaplin)

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