03 octubre 2011

Ese constante fluir

Ni siquiera estas palabras
son seguras
El sueño que llama al futuro
y tropieza en el presente
El día que el cuerpo se despide
y el fruto que se lanza al vacío
La gloria del héroe olvidado
o cuando Gloria le dejó
El pentagrama que Beethoven
ya no oye
El trino juvenil del ruiseñor
que se convirtió en Señor Don
Tampoco es segura la vejez,
jóvenes llenos de tiempo
Ni la tristeza ni la alegría
son seguras
Ni la prosa de una tarde de verano
ni la poesía primaveral de la flor
Solo una cosa es segura:
La eternidad del río llamado cambio
donde si buscas permanencia mueres en vida
y si lo navegas vives una aventura eterna
donde siempre y para siempre
es hoy

1 comentario:

Anónimo dijo...

maravillosa posía y muy bien orquestada.