16 diciembre 2011

Eternidades de un instante

Cuántos comienzos se necesitan para explicar tantos finales.
Ese sueño a fuego lento que se cocina en lunas menguantes, el anillo que arresta al dedo acusado de acariciar diferentes madrugadas, la eternidad que fue engullida por el real instante.
Cuántos  comienzos más habrá que escribir cuando las comas superan los puntos finales. El etcétera de las medias que caen a media noche, las palabras que se callan para que las manos sigan adelante, vestir el cuerpo de la desnudez alérgica a ropas que impiden acariciarse.
Cuántos comienzos habrá que disimular para no explicar la historia de aquellos puntos suspensivos que puedes rellanarlos en cualquier parte….

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