30 mayo 2012

¿Dónde poner la atención?

Había multitud de gente que se parece a otra gente en un parque escuchando a uno con cara de sabio que se parece a otros sabios, túnica budista y aire de trascendencia mística o qué se yo.
Me acerqué como se acercan los gatos, sigilosamente para no molestar y pude oír que hablaban de la atención, respirar, el ego y un largo etcétera de cosas que se parecen a otras cosas que ya hemos oído.
Mientras hablaban de la vida y la atención un ruiseñor que no se parecía a otros ruiseñores revoloteaba junto a un niño totalmente único en ese momento, con harapos que se parecen a cualquier harapo, que estaba sentando justo detrás de ellos en un árbol majestuoso y con un cartel que decía: “Estoy aquí”

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es lo que tiene el estar elevado "espiritualmente"... no ves el suelo, sólo el cielo.