26 junio 2012

Realidad y equilibrio

Hay una obsesión tremenda con la palabra “positivo”. Vamos a llegar al punto de que se te muera un hijo y haya que rechazar estar triste por ello. Supongo que no va a ser muy popular el que me ponga a cuestionar lo “positivo”
Si rechazo las emociones como lo que son, si tengo que estar siempre positivo, no tendré sangre en las venas, seré un autómata, una especie de supermán venido del espacio.
El secreto de la vida equilibrada está en qué hacemos mientras experimentamos dolor emocional, sufrimiento… si nos dejamos arrastrar por ello o si afrontamos la realidad sin evasivas ni fingimientos positivos y nos ocupamos más si cabe de nuestra vida, relacionándonos, aceptando lo que ocurre y desarrollando hábitos, que no pensamientos, que nos lleven de nuevo al bienestar.
Está de moda “lo positivo”, así como está moda evadirse de la realidad. Vicente Ferrer, por ejemplo, no ayudó a tanta gente poniéndose a pensar en positivo, en lugar de pensar se puso a actuar.
La realidad no va a cambiar pensando en positivo pero sí que uno pensará en positivo si se encarga de la realidad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias especiales por esta publicación, oportuna para mi en tiempo, forma y fondo.

Anónimo dijo...

Comentarios: hay que vivir y experimentar todo lo que el presente te pone delante: lo que entendemos como positivo (se supone que nos traería alegría, animo, ilusión... ) y lo que entendemos como negativo (tristeza, desazón, enfado, ...).
Todos estos sentimientos hay que vivirlos. Los buenos y los no tan buenos, sin huir de ellos, ni engañarse, ni aferrarse a ninguno de ellos. Dejar pasar para que entre lo nuevo. Eso es vivir la vida, por que en la vida existe de todo. No nos engañemos.
rkl

Leonardo Resano dijo...

Me alegro que sea oportuna la reflexión, es muy difícil pasar del pensamiento al hábito, al menos a mí me lo parece.
Hola R... que bien has explicado que no hay que huir de la realidad y qué difícil no aferrarse.
Saludos