06 julio 2012

Lo normal

Desde la Edad Media donde lo normal era quemar en la hoguera a quien introducía dudas sobre lo religiosamente establecido y recordando la Alemania nazi en la que fue normal elegir a Hitler democráticamente… llegamos a la actualidad.
Actualmente es normal en occidente que vaya antes a la cárcel el que roba un chorizo que un chorizo que robe al pueblo. Hay países donde es normal que la mujer sea ejecutada si abandona al marido, otros donde el marido puede tener muchas mujeres y otros (todos) donde la mujer por norma gana menos dinero. También parece ser adecuado fingir en sociedad y delante de tu jefe si eso supone aumento de sueldo.
Es normal hacer el tonto y poner caras extrañas si de pronto te enfoca un cámara de televisión en unas fiestas; en el caso de ser varón, hay que emitir sonidos guturales de manada intensos.
Parece normal sentirse patriótico y morir por ello, como normal es sentirse superespecial por nacer en un sitio como si fuera garantía de que tu persona mejora por ello. Es del todo normal que los ejércitos se pongan a rezar antes de una guerra para incumplir lo que rezan y todos sus mandamientos; como aceptado queda totalmente que en los desfiles de armamento se lleven imágenes y símbolos de los que dijeron “no matarás” y todos aplaudan tan contentos.
Para hablar a los ancianos enfermos en las residencias hay que poner voz como si fueran tontitos, igual que se hace con los bebes, cuyo requisito principal de lo socialmente correcto es decir lo guapo que está el crío y sacarle algún parecido.
Es normal criticar el reparto injusto de la riqueza mientras se hacen loas a millonarios deportistas y criticar al banquero excepto si te enchufa al hijo en un buen puesto.
Es de personas equilibradas asistir a bodas, entierros y demás actos sociales donde la relación con los protagonistas es de ausencia total de relaciones pero con lazos familiares de por medio.
Es normal aparentar, mentir y fingir, eso es de realistas y maduros, a riesgo de mostrarse tal como uno es y quedarse fuera de la normalidad que reina durante todos los tiempos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El hombre normal sería el conformista, el mediocre, el respetuoso con las reglas sociales del ambiente en el que vive.

Según Jung "el hombre normal es la meta ideal para los que han fracasado en la vida, para todos aquellos que todavía están por debajo del nivel general de adaptación; pero para aquellos que disponen de posibilidades mucho mayores que las del hombre medio, la idea o la obligación de ser sólo "normales" constituye una auténtica tortura, un aburrimiento insoportable, un infierno sin esperanza".

David

Anónimo dijo...

Personas corrientes que diría Bukowski