17 abril 2014

De aviso en aviso

Acabo de leer en mi teclado abajo a la derecha: “Aviso importante” (en mayúsculas que asusta más; que sí, que va en serio que asusta más, sino mira: AVISO IMPORTANTE) Así pues, he seguido leyendo y pone que para usar el equipo (me encanta eso de equipo, es como si las teclas fueran jugadores de fútbol y yo su entrenador para decirles como combinar) Bueno, que me disperso, sigo… para usar el equipo de forma segura y confortable, lea la guía (aquí se me han borrado unas palabras) y termina del confort.
En qué quedamos, si es “Aviso importante” con mayúsculas, luego me dicen que vaya a leer el aviso a otra parte. Si ponerlo con mayúsculas asustaba, remitirte luego a que leas el aviso en otro sitio pues como que le quita hierro al asunto. De verdad ¿Cuántos habéis ido a leer el aviso en ese otro lugar? No creo que seáis muchos. Eso sí, la marca del teclado queda muy bien al aconsejarnos pues si vas a la página del importante aviso te explica la ergonomía adecuada para sentarse y así evitar lesiones como el dolor recurrente que tengo en el antebrazo.
Por cierto, que usando tanto el teclado uno se acomoda a eso de… “deshacer escritura” y la tecla “supr” y aparece la fantasía de aplicarlo en la vida: eh! que no quería hacer eso… “supr”, o sobre todo cuando hay que pasar página en algún problema que otro, le das a “Av Pág” a toda leche o a “nuevo documento” y otra hoja en blanco en tu vida donde tú serás el guionista.
Mirar el teclado me ha hecho pensar. Si el pensamiento se compone de palabras e imágenes y las palabras se descomponen en letras que ahora voy aporreando una a una…
Aviso importante: No somos lo que pensamos sino los que usamos el pensamiento. Para más información descarte todo condicionamiento adquirido y fíjese más en los hechos.

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