Liberarse de la rutina, de la
moda y sus modales, la tradición que ata y los comentarios de la vecina.
Liberarse de doña exigencia y don perfecto, hacer el amor sin pensamiento,
deshacer tanto hacer y tanta pose bien cumplida. Liberarse de uno mismo, tanto
mí y tanto ego, qué tal me veis, ¿lo he hecho bien?, ensimismado con tus ensimismiedos.
Liberarse de la imitación, las plantillas y comparaciones, liberar esa creación
que no entiende de prohibiciones. Liberarse del aburrimiento, de la mentira que
muestras, de las muestras, ¡Muéstrate al completo! Liberarse del almendro
florido, atreverse a equivocarse, hacer lo que te da miedo, eres tu jefe, tu
líder, tu maestro. Liberarse de la palabra libertad y sentirla con los hechos,
soltar y soltar y soltar, toda dependencia que te aleja de tus sueños.
Liberarse de verdad es darse
cuenta de lo que te tiene preso.
Chapeau¡¡¡ sobre todo la frase de cierre. Gracias Leonardo
ResponderEliminar¡Genial!
ResponderEliminarY sentirla con los hechos...así vuelo!
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