15 agosto 2014

Demasiados...

Tenemos demasiadas pantallas para no mirarnos, demasiadas teclas para no dar con la tecla, demasiada comparación para dejar de ser uno mismo, excesivo perfeccionismo como para volverse un perfecto idiota, demasiadas recomendaciones para mandar a la mierda, multitud de reglas para ser feliz cuando ser feliz no tiene reglas, cinturas de avispa que no pican ni envenenan, rosas sin pinchos, campamentos donde los niños ni si quiera se pelean, hasta se hace el amor sin deshacer las caretas, demasiados: qué guapos, os veo fenomenal, qué bien salís, estáis estupendos…, el “cuestionar” que se perdió, la libertad que ya solo es una palabra, demasiada tontería patriótica con niños que para comer necesitan algo más que una bandera, el engaño e identificación del pensamiento que impide verte como el que piensa…
Demasiadas cosas alejadas de la naturalidad que viene cuando las sueltas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Encontrar el "cuestionar" y
contar con la libertad...
Necesitamos soltar, soltar,
y sentiremos...
¡Naturalidad bien hallada!