03 octubre 2014

Crear

No es el soberbio roble el que aguanta un huracán. De tanta rigidez y autoexigencia se rompe. Es el junco que se adapta a los vientos doblándose y volviéndose a erguir.
No son los títulos y reconocimientos lo que te dará una satisfacción duradera sino merecerlos, los obtengas o no.
No encontrarás la felicidad en ninguna parte pues solo es una palabra, encontrarás una sensación de calma cuando aceptes la realidad que se esconde tras las imágenes creadas.
Fue una gota de agua la que hizo sobrar el vaso, fue una diminuta semilla la que empezó el camino de la enorme secuoya, fue un paso el que empezó toda la caminata y fue una idea la que revolucionó ese proyecto.
No fue sumar y sumar lo que hizo creativos a esos emprendedores, sino descartar y cuestionar lo rutinario. No fue añadir lo que llevó a Einstein a desarrollar sus teorías sino restar, quitar los condicionamientos creados. No porque haya muchas nubes y no se le vea, el sol deja de brillar.
Son las cosas pequeñas, los descartes, los comienzos, el cuestionar, lo que hace que aparezcan nuevos universos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ES VERDAD Y PUEDE COMPROBARSE.

Anónimo dijo...

"Las cosas grandes empiezan siendo pequeñas"