28 septiembre 2026

Elogio del malentendido

 

Las mejores conversaciones que he tenido empezaron con un malentendido. Uno dice una cosa, otro escuchó otra, y entre las dos versiones apareció algo que ninguno había pensado. Como cuando dos músicos tocan en distinto tono y por error sale una armonía nueva. El problema no es malentenderse. El problema es corregirse demasiado rápido, querer que el otro diga exactamente lo que tú querías oír, cerrar el paréntesis antes de ver qué había dentro. Algunas personas se entienden tan bien que ya no se dicen nada interesante.