04 diciembre 2023

EDAD

La edad es pura actitud, una danza con el destino, surfeando las mareas implacables que la vida nos arroja, bailando con el dolor como si fuera nuestro compañero más leal. Celebremos hasta el momento más insignificante.

¿Sientes la conexión con la naturaleza, esa sinfonía rugiente de la vida que nos envuelve? Déjate llevar por el estruendo, por el susurro de la naturaleza que late a nuestro alrededor. Normalicemos la enfermedad, pues todos estamos dolidos de alguna manera y naturalicemos el deseo, la única fuerza que nos mantiene vivos en este circo absurdo.

La edad es comprensión, la sabiduría de darnos cuenta de que somos más que carne y hueso, aunque arrastremos este cuerpo como una carga. No somos las imágenes que la sociedad pretende que seamos, ni los roles predefinidos que interpretamos. Somos personas. Que se vayan al infierno las imágenes y roles preconcebidos. No soy lo que digo ni lo que pienso, pero actúo positivamente porque mi generación es este día, este momento que vivimos ahora mismo.

La edad es vivir, sin mirar atrás, pues allí solo yacen recuerdos. Sin buscar aprobación, porque eso es para los débiles que buscan validación en otros. No encajamos, ni lo intentes; no queremos encajar. Preferimos volar, aunque siempre con los pies bien plantados en el suelo, porque somos realistas. Permitimos el defecto, brindamos por el desorden, pues la perfección es un maldito mito. Y compartimos el único momento que realmente importa: este, ahora, en este instante preciso.

Así que alza esa copa y brindemos por este despiadado y hermoso instante, que es, todo lo que realmente poseemos.



04 noviembre 2023

Otoñándome

El ligero vuelo de las hojas rojizas flotando sobre tus pensamientos, el castañero que olvidó las castañas en la casa de Adela, cortinas de lluvia a través de tu deseo, este pincel que me retrata con ojos cerrados y esta inspiración huérfana de odiseas y Homeros.

Entre la niebla se escucha la berrea y se persiguen los ciervos, aún recuerdo los arándanos que todavía no he saboreado, cines desolados donde refugiarse y el crujir de las hojas que caen desde los confines de mi mente.

Las brujas, afortunadamente, dejan de ser buenas; toma esa cesta que nos vamos de paseo, la noche es un blues, el blues es un bar, el bar es esa conversación en el plenilunio rodeada de niebla. Bajo la cama de musgo se ven unas setas, bajo la cama de la ciudad historias con historia y todo el otoño con ganas de eternidad.


05 octubre 2023

Lección de naturalidad

En las calles polvorientas de Lahore, Pakistán, un mono descarado irrumpió en la ciudad, desafiante y sin temor alguno. Pero este no era un mono común y corriente; llevaba consigo un distintivo fular rosa atado a su cabeza que se le enganchó al pasar por un tendedero, como un símbolo de rebeldía en medio de la monotonía urbana.

La multitud que se congregó alrededor de este visitante creyó, en un primer vistazo, que se trataba de una atracción del circo local, que solía instalarse en las afueras de la ciudad. Rodearon al mono, señalándolo con risas y expectación, esperando que comenzara a hacer monadas. Pero este mono tenía otros planes.

Sin previo aviso, el chimpancé lanzó un feroz mordisco en dirección a un dedo señalador, desencadenando una repentina estampida de espectadores que huían en un frenesí de sorpresa y estupidez. En medio del caos, el mono se quedó allí, erguido y desafiante, el fular rosa ondeando en su cabeza, como una declaración de independencia.

Afortunadamente, este mono en particular no se sentía limitado por la etiqueta que la humanidad le había impuesto. No sabía que era un "mono", después de todo, esa es solo una palabra. Y, al contrario de los humanos, no se sentía obligado a realizar las monadas típicas que la sociedad esperaba de él. Había eludido la captura de los seres humanos y seguía siendo libre, un recordatorio de que, a veces, la verdadera rebeldía radica en ser uno mismo, sin importar las expectativas de los demás.



04 octubre 2023

Gobiérnate

Ellos no hablan por nosotros, pretenden convertir leones en ovejas, pero el león es indomable, no quiere sorpresas ni alarmas, porque él es la alarma y la sorpresa. No, no hablan por nosotros, sino por el interés y cada vez hay más ovejas que no se dan cuenta que eran leones indomables.

Tampoco hablan por la tierra, la compran, venden y recalifican, incitan las fronteras, pero el águila no tiene límites y la tierra es mujer, no se pueden esconder Artemisas bajo ningún discurso, la creación no tiene finales.

Ellos no hablan por nosotros a no ser que no tengas voz, aunque tengas voto. No temas las tormentas con las que te amenazan, porque tú eres la tormenta. La libertad empieza donde acaba la pertenencia. Comparte, ama y no pertenezcas, como el lobo, que, si muerde, muerde, indómito e ingobernable.




03 octubre 2023

Cine callejero

Bajé las escaleras de la vida, al escenario de la calle, donde el mundo desplegaba su incesante espectáculo. El increíble hombre de las prisas arrastrado por un collar y su perro, dos estudiantes con cara de estudiantes, el solitario y su sombrero, un canario callejero trinando su libertad, jubilados en busca de jubilación, el político y sus votantes, la religión del ateo; también estaban el solidario que presume de solidario, las cuerdas locas de la guitarra, la sinceridad por las alcantarillas y el párroco y su deseo. Pero lo más impresionante es que me he visto pasar a mí mismo, junto a las hojas al viento.



28 septiembre 2023

indómitos

En esta absurda danza de contradicciones,

sin guion ni dirección que oriente el rumbo,

una parte de otra parte que ya no parte,

un absurdo que se repite sin motivo.

 

Este disfraz que ya no disimula

la liberación de no seguir a la jauría.

Apátrida, no hay dogmas ni pertenencias,

el vagabundo, el renegado, el esquivo.

 

El lobo desgarrando un cordero

es la muerte rememorando la vida.

Montañas y planicies, eternas y desnudas.

La tierra grita y el hombre olvida.

 

En un mundo que se desvanece

sigue tu propio rumbo sin brújula ni objetivo.

En este teatro que llaman vida,

sobrevive el forastero errante, sin dueños ni motivos.

 

Más allá de los grilletes de la etiqueta,

soy el desorden, el eco del aullido,

el roble donde reposa el águila libre,

un verso por descifrar

en la hoja en blanco del destino.

 

El lobo lo sabe.

Los humanos son estúpidos.

Desaparecen en sus dogmas y conflictos.

Solo quedará el indómito.

El fugitivo.



06 septiembre 2023

No te tomes la vida tan en serio

Ni se te ocurra tomarte en serio lo de vive como si fuera el último día de tu vida ni la otra gran enseñanza de no meterte en la cama sin haber aprendido algo más. ¿En serio? Si vives la vida como si fuera el último día de tu vida podrás disfrutar de la adrenalina de un infarto inminente, el hígado protestando y tu cuenta bancaria sufriendo un colapso nervioso. ¡Qué plan tan estupendo!

Y qué decir de no meterse en la cama sin haber aprendido algo más. Qué estrés. Imagina la escena: son las 23:00 PM, estás en la cama sudando frío porque aún no has aprendido nada ese día. De repente, te das cuenta de que falta menos de una hora para la medianoche. ¡Pánico total! Corres a buscar frenéticamente un libro, un video de "cómo hacer malabares con sandías" o cualquier cosa que parezca remotamente educativa. ¡Nada como el estrés de última hora para hacer que la noche sea emocionante!

Mejor vive la vida como te dé la gana. Si quieres embriagarte, adelante, si quieres aprender algo nuevo, perfecto, pero no te sientas obligado. Así que deja de buscar la perfección y disfruta de tus placeres cuidando el cuerpo y la mente. ¿Qué tal si aceptamos que no todos los días tienen que ser épicos? Quizás, disfrutar de la vida sin presiones absurdas y vivir en la realidad aceptando lo que venga sin identificarse tanto sea la mejor manera de estar.



01 septiembre 2023

Manifiesto motivante

¿Qué haces ahí lamentándote siervo de la derrota y esclavo de tus pensamientos?

¡Levanta y no titubees! Haz las cosas con fervor. Quizá estés rodeado de obstáculos y personas que te acechan a las que acusas de ralentizar tu marcha, pero todo está de tu parte. Pon tu mente a trabajar para ti, no te creas todo lo que pasa por tu cerebro y ponte a dirigir. No te dejes dominar por el temor, como un avestruz escondiendo la cabeza en la arena. Tu mente es tu espada, aquellos que te apoyan tu escudo y tu espíritu inquebrantable ante los desafíos tu mejor arma. Conecta con esa parte de ti para que inspire a tu mente. Date cuenta que no eres nada de lo que observas (pensamientos, etiquetas, títulos, imagen…) sino el que lo observa.

Así que hoy es un día muy importante, pues las garras del águila que llevas dentro están listas para enfrentar cualquier desafío. Este momento es el resultado de todo el esfuerzo y compromiso que has puesto en tus objetivos.

Así que levanta la cabeza y demuestra tu fortaleza interior. No importa lo difícil que pueda parecer la tarea que tienes por delante, lo importante es moverse, creer y aceptar todo lo que pasa, sí, incluyendo lo incómodo. Una persona madura no evita la incomodidad que le sirve de acicate.

Los problemas incrementarán tu fuerza, la desilusión te impulsará. ¡Levántate sin titubear!

Despídete de los miedos y evasivas. Las sombras solo están ahí porque eres una fuente de luz inquebrantable.



18 agosto 2023

Moda y modales

Uno de los síntomas de la decadencia actual es la moda. Mientras la moda nos convierte en invisibles, la estupidez se pasea por ahí como una supermodelo de alta costura. Es como si la individualidad se hubiera esfumado en una neblina de imitación. Ahora se llevan relojes para no mirar la hora, y los cortes en la ceja, ¡claro! Porque todos sabemos que cuando buscas destacar, la ceja es el lugar al que debes apuntar. ¡Una forma segura de mostrar que eres... eh, algo!, posicionamiento ideológico como identidad personal, los mismos cortes de pelo para adolescentes como soldados de un ejército de clones capilares ¡Marchando hacia la peluquería!

Hablar y no hacer, mentir verdades, vivir mentiras, retos virales…  Cuanto más nos zambullimos en la moda, menos modales quedan flotando en el aire. Menos ser humano, menos autenticidad, todo se va por el desagüe de la conformidad.

La moda es esa herramienta mágica que moldea nuestras mentes y nuestros guardarropas al ritmo de la estupidez que se vende al por mayor, ¡dos por uno, ganga del día! El ser humano, ese ser maravilloso que solía tener opiniones y personalidad, ahora parece que se ha esfumado detrás de las cortinas de la última tendencia.



Un tigre es un tigre

Aunque le llegue el agua al cuello un tigre es un tigre ¿Quién eres tú cuando te llega el agua al tobillo? No te tortures pensando en impresionar a los demás; tu valor no es un inventario, es una experiencia. Tu valía radica en el ser, no en el tener. Para ser hay que mirar adentro y dejar la máscara; sí esa máscara que queremos que complazcan. El miedo es a mostrarnos tal y como somos pues aprendimos a complacer para mendigar atención. Pensamos que, siendo libres, es decir, mostrando lo que somos, nos rechazarán. ¡Tenemos miedo a ser libres! Preferimos la conocida enfermedad, la huida, la falsa seguridad. 

Entonces, es el momento de desterrar la vergüenza, mandar al exilio el control, y decirle adiós a la aprobación ajena. ¡Ah, y la búsqueda desesperada de la felicidad prestada también puede irse a pasear! ¿Y adivina qué? Una vez que mandes a todos esos invitados no deseados a dar una vuelta, finalmente entenderás quién te comprende sin necesidad de un manual de instrucciones.

Nos encontramos en la versión de la realidad que decidimos aceptar, pero rara vez nos aventuramos al territorio salvaje y auténtico de la realidad misma. Un tigre es un tigre en cualquier situación. No te escondas.

12 agosto 2023

Desenredando la mente

¿Te has dado cuenta de que la gran mayoría de tus pensamientos, como el 90% de ellos, son como invitados no deseados en una fiesta en tu cabeza? Son como esos tipos que se cuelan en una película sin pagar la entrada. Son recuerdos del pasado, miedos que vienen a tocar la puerta, y ruidos sensoriales que te gritan cosas que ya has escuchado antes. Pero, ¿sabes qué? No deberías darles tanto crédito, porque son como vendedores ambulantes que intentan venderte algo que ni siquiera necesitas.

Lo que realmente importa es aferrarte a la persona dentro de ti que está sentado en la butaca (el observador), mirando esa película mental con un recipiente de palomitas. Esa persona es la que se da cuenta de que los pensamientos vienen y van, pero ninguno define quién eres. A menos que decidas darles el poder de dirigir la película, como si fueran verdades absolutas, y luego terminas atrapado en un enredo de excusas que te alejan de la realidad. Construirás una realidad basada en la credibilidad de los pensamientos a los que prestas atención.

Cuando empieces a restarle importancia a esos pensamientos invasores, podrás enfocarte en las cosas que tienes aquí y ahora, en lugar de obsesionarte por lo que te hace falta. Construirás en vez de destruir. Pondrás atención en lo que está pasando en la pantalla en este momento, en lugar de maldecir lo que quisieras que estuviera pasando o lo que debería estar pasando.

Si estás buscando que las cosas cambien, tienes que empezar por aceptar lo que está pasando ahora mismo. Luego, échale un vistazo a tu mente y observa qué está pasando por ahí. Y al final del día, recuerda que tú eres mucho más grande que cualquier construcción mental. Así que suelta esas etiquetas que te pones a ti mismo y simplemente vive, porque la película sigue rodando y tú puedes ser el director si aceptas la realidad y aprendes a dirigir tu atención.



10 agosto 2023

CONSUMIÉNDONOS

El consumo te consume hasta el último bolsillo virtual. Prepárate para admirar cómo con astucia se estudian tus inclinaciones derrochadoras, porque nunca se sabe, podrían ser demasiado razonables y moderadas. El consumo te hace desear más de lo que necesitas y anula la creatividad de estar en paz con lo que tienes. ¿Quién la necesita cuando puedes gastar tu dinero en cosas que ni siquiera sabías que querías? Porque, sinceramente, ¿quién tiene tiempo para la paz mental cuando hay ventas de liquidación en todas partes?

Y mientras hablamos de consumir, ¿por qué detenerse en los objetos inanimados? El consumismo no se contenta con menos: ríos son devorados, pieles de animales son arrebatadas y hasta traga plantas y polen como si fueran tapas de un bar. Ni siquiera los cerebros se salvan, convirtiéndose en terreno fértil para la proliferación de deseos consumistas desenfrenados.

Así que sí, mientras las águilas se deleitan con ratones y cambian sus plumas como si fueran modelos de pasarela, mientras las cebras saborean la hierba como si fuera un manjar de cinco estrellas, y hasta los monos se regodean en la simpleza de un plátano, nosotros, los sapiens, destacamos con nuestra maestría en el arte de la estupidez consumista. Así que aquí estamos, en la cúspide de la evolución. Como decía Groucho: “Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria"




08 agosto 2023

Corrientes y corrientes

Un salmón no se pregunta

qué carajo hace 

nadando contracorriente.

Ni sabe qué hay más allá del océano

ni le preocupa la vertiente.

 

Los cobardes evitan la corriente

o se convierten en corrientes

Tan corrientes que se ahogan

gritando sus razones

Pero por la boca muere el pez

 

Un salmón no se pregunta

de dónde viene ese plástico

Sigue su rumbo

entre basura, decadencia

El mundo tan drástico

 

Los cobardes fingen ser valientes

alzan la voz y bajan la cabeza

bucean entre mentiras

para no mirar de frente

El plástico y la basura

que se origina en su mente

 

Un salmón nada contra corriente

El humano escapa

Acojonado

Y durmiente.





04 agosto 2023

Clamor por la mediocridad

Elogiamos la mediocridad como si fuera una divinidad a la que debemos venerar y mostrar respeto. Porque, sinceramente, ¿quién necesita la molestia de enfrentarse a la realidad cuando puedes tener un pase VIP al país de las ilusiones? Escapar y excusarse, incluso culparse, es más cómodo. Mientras la cobardía deambula sin restricciones, la valentía se retira a llorar en un rincón apartado. Valores como la apariencia y el parloteo han sido elevados al pedestal, relegando a los hechos al olvido.

Y ojo, que ahora leer se ha convertido en un deporte extremo: resumir un libro entero en un par de oraciones es el nuevo maratón olímpico. ¿Quién necesita el lujo de leer un libro completo cuando podemos resumirlo en el tiempo que se tarda en calentar una bolsa de palomitas? Dame un vídeo de youtube de tres minutos, un eslogan, un resumen que no requiera esfuerzo, dame de esa droga, sí, de esa que estoy acostumbrado, de la que me lo hace todo rápido y sin esfuerzo.

La búsqueda insaciable de aprobación nos encadena al culto de la mediocridad, donde las masas trazan el sendero que seguimos como sectas. El mérito, esa antigua reliquia, es arrojado a la pila de "cosas que solíamos valorar", mientras el éxito es reducido a un único componente: el dinero. Se agita el miedo a encarar la cruda realidad, y en esta danza macabra, la esencia de nuestra humanidad se desvanece.

Y entonces, ¿qué hacer con la realidad? ¡Ah, sí, escondámosla debajo de la alfombra y crucemos los dedos para que nadie la note! La cruda verdad se convierte en esa visita incómoda que todos tratamos de evitar, como un vendedor de seguros en una fiesta. Necesitamos personas intrépidas, aquellas que desafíen sin titubear la cruda realidad de los hechos, sin distraerse por las vestiduras engañosas que los adornan, tejidas con hilos de palabras huecas. Hacen falta vacunas de realidad, porque estamos en un coma autoinducido de selfies, postureo y seguidismo masivo.  Es hora de enfrentar el espejo sin maquillaje, sin filtros ni retoques. Sí, los números duelen, las enfermedades mentales se multiplican como el polen en primavera, y nuestra cordura parece más frágil que un castillo de naipes en un huracán.

La inversión no está en las criptomonedas de la fantasía, sino en la salud mental, en el pensamiento crítico y en el valor de abrazar la realidad con todas sus arrugas y defectos. No hay tiempo para cuentos de hadas ni fabricación masiva de unicornios rosados cuando la realidad te mira de frente.




01 agosto 2023

Desnaturalizando

En medio de este caótico mundo de las prisas que es la vida moderna, nos hallamos ciegos ante el lento marchitar de nuestro entorno, un trágico desvanecimiento que susurra desde los ríos envenenados hasta las frondosas arboledas. Asistimos al increíble espectáculo de la estupidez ambiental. ¿Quién necesita aire limpio cuando podemos llenar nuestros pulmones con la dulce fragancia del progreso?

¿Cómo es posible que, en este frenético devenir, nos hayamos convertido en meros espectadores de la destrucción de la Tierra? En primera fila, casi con palomitas transgénicas asistiendo a la destrucción. Los osos polares caminan desorientados sobre un hielo cada vez más endeble, su hogar milenario ahora convertido en un frágil abismo.  Van en busca de un trozo de hielo que se va a convertir en paquete de plástico flotante.

Sin embargo, la distracción es nuestra especialidad. ¿Por qué preocuparnos por el cambio climático cuando tenemos teléfonos inteligentes, política y redes sociales para mantenernos ocupados?

El caos y la estupidez son nuestros fieles compañeros de baile mientras avanzamos hacia un mundo cada vez más exremo. ¿Extinción masiva? ¡No importa, aún podemos ver videos de gatitos en Internet!

Pero no hay que temer, porque siempre hay soluciones brillantes a nuestros problemas creados por nosotros mismos. Nuestros líderes, que son tan brillantes como bombillas fundidas, nos aseguran que las promesas de reducción de emisiones y acciones climáticas efectivas son tan sólidas como un castillo de naipes en un tornado.

Es hora de detenernos y volver a conectar con nuestra esencia, con esa parte de nosotros que todavía late en sincronía con el ritmo de la naturaleza. Debemos romper las cadenas de la indiferencia para encontrar la paz en lo sencillo, como los antiguos sabios que se deleitaban con la belleza de un atardecer o la melodía de un arroyo.

El mundo de las prisas puede esperar, pero la lenta agonía del entorno no puede soportar más demoras. La hora de actuar es ahora.





31 julio 2023

Meditación del día

No eres tu cuerpo ni te define, lo puedes observar, hay alguien que lo observa, así que no te preocupes tanto por algo que no eres. No eres tus pensamientos ni sensaciones, aunque pueden llegar a influirte si te identificas con ellos, pues los puedes observar, hay alguien que los observa. Puedes comprobarlo. Las voces que aparecen en forma de pensamiento, aparecen en la persona que las observa. Esta persona es un ego condicionado por su educación y cultura según donde nazca, por lo que tiene poco de real. Cuando te das cuenta de todo esto, del engaño, puedes descansar en la consciencia, una realidad incondicionada e inmensa donde encontrar paz.

Solo tienes que observar unos minutos al día y preguntarte. ¿A quién surgen estos pensamientos? A mí. ¿Quién es “mí”? El testigo que observa hasta su propio condicionamiento. ¿Quién es el que piensa que soy un fracaso, un inútil?, ¿Puedes encontrar ese yo que está experimentando el fracaso? Es solo un pensamiento ¿Es ese pensamiento realmente una representación completa y precisa de quién soy? Reflexiona. Por supuesto que NO. Es como si una pantalla de cine se olvidara que es una pantalla y se identificara con las imágenes y sonidos que se proyectan en ella. Los pensamientos aparecen y se van. O quizá sea como si te identificaras con el personaje de la película en lugar de darte cuenta de que eres el espectador que está viendo la película.

La identificación ocurre cuando te fusionas completamente con un pensamiento, una emoción o un rol y te percibes a ti mismo como si fueras ese pensamiento, emoción o rol en lugar de la persona que observa. Siéntate diez minutos al día a observar todo lo que aparece en tu mente, sabiendo que no eres todo eso ni te define, sino el testigo de ello. Eres libre, completamente libre, si te das cuenta.



30 julio 2023

Asignaturas pendientes

La educación (social, familiar, institucional, publicitaria…), ese maravilloso sistema que parece diseñado para mantenernos dóciles y obedientes. ¿Asignaturas faltantes? Empecemos por el tan importante "cuestionamiento", esa habilidad peligrosa que podría hacernos pensar por nosotros mismos sin adoctrinamientos. Pero no, no queremos individuos pensantes, es más, uno mismo no quiere abandonar la pasión por sus identificaciones. Pero es uno mismo quién no cuestiona y se divierte siendo esclavo con sus ideologías.

Porque, sinceramente, ser un borrego más en el rebaño es tan cómodo y reconfortante. ¿Quién necesita pensar cuando puedes simplemente seguir ciegamente al líder? Y si alguien intenta sacudir tu conformidad, simplemente niega todo con una sonrisa vacía y sigue rumiando tu pasto mental.

Pero eso no es todo. También necesitamos un buen chute de “autoconocimiento” para entender nuestros demonios internos. ¿Por qué confrontar la realidad cuando podemos ignorar nuestras inseguridades y proyectarlas en los demás? Después de todo, no hay mejor manera de lidiar con nuestros problemas que echándoselos a alguien más, ¿verdad?

Y claro, ¡la intransigencia! ¡Qué virtud tan subestimada! Ser incapaz de considerar otras perspectivas o cambiar de opinión es el camino hacia la evolución intelectual y el progreso social. Mantengamos nuestras mentes cerradas como si fueran bóvedas blindadas, protegiendo nuestra ignorancia con uñas y dientes.

¿Don de gentes? ¿Otra asignatura? ¿Para qué? Solo es necesario si queremos interactuar con otros seres humanos, entender sus puntos de vista y encontrar áreas comunes de entendimiento. Quién necesita eso cuando podemos simplemente gritar más fuerte que los demás y aferrarnos a nuestras creencias como si fueran salvavidas en un mar de ideas diferentes sin ver la uniformidad.

Pero no olvidemos la guinda del pastel: creatividad inteligente. ¡Esa sí que da miedo! Imagina un mundo en el que todos cuestionen, piensen por sí mismos, comprendan sus problemas internos y sean capaces de entender y respetar a los demás. ¡Un desastre total! Pero si añades capacidad para realizar las cosas de una manera diferente, aportando nuevas ideas… Preferimos la mediocridad, la uniformidad y la obediencia, ¿verdad?

Así que, por favor, sigamos criando generaciones de autómatas educados sin la capacidad de pensar críticamente, que solo saben seguir instrucciones y conformarse con lo establecido. Porque, quién sabe, tal vez si dejamos que la educación florezca con métodos sobre autoconocimiento, la crítica social y el pensamiento libre, podríamos hacer surgir con una sociedad realmente inteligente y consciente. Y eso sería un verdadero desastre para los egos aferrados a su propiedad intelectual: los países, las ideologías, la imagen, la identidad y los gobiernos.




24 julio 2023

Entre danzas y vuelos

En el vaivén de la vida, no caía en la cuenta de que tanto esfuerzo por alcanzar la felicidad lo alejaba de las danzas tristes, aquellas que esconden en su melancolía la verdadera esencia. Se aferraba con fuerza a todo aquello que le daba status, identidad, sin percatarse de que esa dependencia solo lo convertía en un adicto al tener, dejándolo ciego ante las hermosas sombras que proyectaba la noche.

Evitaba explorar la vida en su totalidad, sumergiéndose en un mundo de comodidades y que lo convertían en un ser huidizo, incapaz de experimentar la dulce angustia que nace de las relaciones humanas. Tanto conservar sus ideas, caducaba su creatividad. Persiguiendo un control absorbente, no encontraba espacio para el caos, aquel caos que es tan necesario para evolucionar. En su afán por atrapar la palabra "feliz", terminó tropezando y cayendo al vacío de su propia rigidez.

Fue entonces, cuando alzó la vista y observó la escena de un viejo gorrión con la pata coja. A pesar de su limitación, el pequeño pájaro buscaba con empeño una miga de pan entre las rendijas del suelo, transmitiendo una inexplicable alegría. En ese instante, se dio cuenta: la vida no se controla, se vive en la entrega al presente, abrazando cada percance y fragilidad.

Descubrió que soltar las cargas innecesarias le permitía volar ligero, en paz consigo mismo. Hoy, abraza el caos y acepta sus contradicciones permitiéndose cambiar. Porque, al fin y al cabo, lo que es, es lo que es, y qué bien se está fluyendo, sin resistencias, en paz.



23 julio 2023

¡Y tú más!

Ya están aquí, las elecciones generales. Ese increíble teatro político que nos brinda la oportunidad de elegir entre dos tendencias igualmente deslumbrantes. Como si tuviéramos que decidir entre ser atropellados por un tráiler o pisoteados por un rinoceronte.

Esos seres iluminados, los líderes, que nos guían a un futuro prometedor e inundan con promesas que desprometen, pero da igual, queremos identificarnos, son tan monos. Si me prometen un unicornio de colores en cada jardín, por mí, lo acepto ¡Cuánto talento desprenden!

Y qué decir de la campaña electoral previa. Nos regalan pancartas, pins, cogen nuestros niños en brazos, sonríen, juegan con los desfavorecidos a algún deporte y nos dan palmadas en la espalda. ¡Qué emoción por Dios! Todo lo que necesito para decidirme formalmente sobre quién dirigirá el país, ese gran invento.

Por último, hasta salen en la tele haciendo como que están enfadados entre ellos. Es tan divertido. Es un constante ¡Y tú más! Para que puedan entender los menores de edad el debate.

Los políticos vienen y van, los problemas son los mismos con palabras diferentes, cada año más bonitas; los políticos juegan al sillón y el ciudadano a levantarse. Pero qué maravilloso espectáculo nos ofrecen.

¡Y tú más!

La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos. (Louis Dumur )



21 julio 2023

Descontrolando

Cuanto más intentaba controlar la situación, más se enredaba en las cuerdas del destino.  Parecía atrapado en una telenovela absurda, donde él mismo era el showman principal, el director y la acción desenfrenada, todo a la vez. La vida parecía una obra de teatro, pero insistía en ser las luces brillantes también.  

Cuanto más atado se sentía, más buscaba la felicidad. Cuanto más buscaba la felicidad, más se decepcionaba. Cuanto más se decepcionaba, más intentaba controlar y el controlado por el control era él. La paradoja era que, mientras trataba de dirigir su vida, era él quien estaba siendo dirigido por esta obsesión por el control.

Hasta que un día se dio cuenta de una verdad incómoda: tenía miedo de enfrentarse a la realidad tal como era. Le daba pavor el hecho de que la vida no bailara al son que él marcaba ¿Controlar el universo? Ni de broma. No lo podía controlar ni podía pretender que todo saliera como él quisiera.

Comprendió que había que aceptar la incertidumbre y fluir, como un gato que persigue un ratón que no se deprime ni se cree el peor gato del mundo si no lo atrapa; va a por otro.

Así pues, decidió soltar las cadenas del control, abrazar los desafíos y celebrar cada logro, por muy pequeño e inesperado que fuera. Entendió que no hay botón de pausa para la vida, pero no por ello se iba a quedar sentado viendo pasar los capítulos de su existencia.

No podía controlarlo todo, pero sí podía vivir auténticamente, sin perseguir el fantasma de la felicidad impuesta y utópica.

No podemos controlar el río, pero podemos aprender a nadar en él.



19 julio 2023

Conversando con Nietzsche

Volvían a ser elecciones, ese momento en que todos los demás parecían idiotas si no votaban como tú (incluidos familiares) Uno mismo, en cambio, era la encarnación de la inteligencia suprema en sus elecciones. La época que la abstención beneficia a uno u otro según hablabas con uno o mira por donde, con el otro. … me aburro.

Carmelo iba al monte porque le relajaba y aprovechaba para limpiar la basura dejada por turistas, recoger hierbas medicinales y arrancar de raíz esos malditos matorrales. Además, se hacía cargo de plantar árboles; una promesa que hizo con su mujer antes de que ella fuera enterrada junto a su árbol favorito. Mientras las palabras huecas y ofertas electorales florecían por doquier, Carmelo salió a plantar un nuevo árbol. Desde la cumbre, contempló la ciudad a lo lejos y desde la cima, observó un paisaje desolado, sin árboles y mucho asfalto. Allí en la cima empezó a entablar una conversación con su perro, Nietzsche.

Dicho perro, era apátrida, en cuanto pasaba una frontera, no se sentía un perro más francés o más español o más italiano, era un caso rarísimo, pero se quedaba tan campante y no le hacía ilusión alguna saber que estaba en una patria u otra, echaba su meada en las fronteras, correteaba un poco y entraba en armonía con los árboles "Y tú, ¿qué opinas, Nietzsche?", Inquirió Carmelo a su acompañante canino. “¡Grrr!” Fue su respuesta. Recuerdo una frase tuya insistió Carmelo: “Un político divide a las personas en dos grupos: en primer lugar, instrumentos; en segundo, enemigos”

“¿Qué te parece?” “Guau”, le contestó Nietsche. Aunque los políticos no necesiten que nadie los divida, son lo suficientemente sectarios como para eso.

Qué mierda de mundo, pensó Carmelo mientras plantaba aquel árbol y reflexionaba sobre el cambio climático olvidado por el cambio político. Pero al menos, en su rincón de la montaña, él y su perro apátrida podían sentirse libres y en armonía con la naturaleza. Él solo quería seguir plantando árboles y vivir en paz con Nietzsche a su lado, el único compañero que parecía entender lo jodida y, a la vez hermosa, que podía ser la vida, más allá de palabras, de árbol en árbol, sembrando el oxígeno que no hace distinción de quién lo respira.




17 julio 2023

Sociedad uniforme

En este contexto asfixiante, en este teatro hipócrita donde el aplauso ciego y la conformidad son moneda de cambio, mantener una ética se vuelve un acto de resistencia; ¡Imagina el caos que se desataría si una simple pieza del engranaje social se negara a aplaudir en un mitin político! Las alarmas se encenderían. Algo estaría terriblemente mal: alguien que no se identifica. ¡Alerta, peligro!

Mantener la autenticidad es una declaración valiente de que somos dueños de nuestras acciones, de que nuestras decisiones no son moldeadas por el dictado de la masa. Nadar sin ceder a las presiones externas se convierte en una lucha contra la uniformidad asfixiante que nos rodea.

¡Qué magnífico invento hemos creado! La izquierda y la derecha, diseñadas para brindarnos la ilusión de pertenencia mientras olvidamos que la realidad radica en nuestras acciones, no en las palabras que pronunciamos o en las etiquetas que abrazamos. Lo que es, es lo que es, no lo que dices que es (hablar es tan fácil, tan me lo creo aunque no lo haga...)

En este juego de máscaras, aquellos que se atreven a resistir, a no ponerse la máscara, se convierten en una amenaza para el sistema. La propia sociedad te incita a que te identifiques como pecado mortal irrebatible no hacerlo. Oye, pero tú… de quién eres, en qué crees, con quién te identificas. ¡Y parece que tienes que hacerlo para tener identidad!

Hemos construido un mundo donde la disconformidad es erradicada, donde la mera existencia de un individuo independiente es una afrenta al status quo. En este panorama, mantener una ética intacta es un desafío agotador. Pero es precisamente ese desafío el que nos define como seres humanos, capaces de trascender los límites de la la conformidad.

Se nos empuja constantemente a adaptarnos y a encajar en moldes preestablecidos, en ideales superficiales que nos dictan cómo debemos ser y actuar. Somos piezas de una máquina bien engranada para no salirnos de nuestra función de autómatas obedientes, vagones que jamás deben salirse del raíl. Nos bombardean con información, nos impulsan a estar hiperconectados al dictamen de la moda y nos convierten en adictos a la validación externa. Somos presa fácil de los juicios y las expectativas ajenas, perdiendo así nuestra autonomía y libertad.

En este baile de máscaras, donde las palabras vacías y las etiquetas reinan, recordemos que nuestras acciones hablan más alto que cualquier discurso. La persona que somos está escondida tras el personaje. Solo cuando dejemos de ser títeres manipulados por hilos de la moda, la política y la identidad, podremos reclamar nuestra verdadera autonomía y liberarnos de las cadenas de la uniformidad y la manipulación.

Advertencia: Este texto es una obra de ficción y ha sido creado con fines literarios. Cualquier referencia a personas, poderes establecidos o situaciones reales es mera coincidencia... o no.



13 julio 2023

Iluminando el camino

Diez años en busca de su autoestima, buscando culpables y excusas por cada decepción, acudiendo a retiros, cursos, ponencias e incluso el típico viaje a la India en busca de lo que no se ha perdido. Diez años, nada más y nada menos. Permitiendo el menosprecio, pero no el de los demás, no nos engañemos; cuando te desprecian un par de veces, la tercera ya es autodesprecio, o es que un leopardo que se echa la siesta en un árbol permite que un mono venga a tocarle los huevos. ¿Quién eres tú? ¿Por qué esa falta de respeto a uno mismo?

Diez años buscando reconocimiento, entornos favorables, aprobación y validación. ¿Acaso no se daba cuenta de que el mundo no le debía una mierda? Nadie tiene la obligación de reconocerle, de validarle ¿Para cuándo mandar al carajo la dependencia de la mirada ajena y empezar a vivir desde su propia coherencia en contacto con la realidad?

Diez años en busca de su autoestima, viajando, leyendo, acudiendo incluso a gurús… para darse cuenta finalmente que un pez no intenta volar, un águila no intenta ser otra cosa que un águila y el sol no intenta apagarse. ¿por qué carajo intentaba ser alguien más? 

La persona solo necesita vivir sin evitar la realidad, sin ser adicta a la supervisión ajena ni a lo que dicta la sociedad.

Diez años en busca de algo que no se había perdido, sino que, de tanto aferrarse a las excusas, prefería no encontrar. A veces da miedo ser fuerte, conectar con la realidad, porque la persona que se esconde ya se ha identificado demasiado tiempo con la trampa.

Pero ahora es el momento de mostrarse, de renacer con la fuerza de un oso que sale de su letargo. Es la hora. La hora de enfrentarse al miedo desde una perspectiva auténtica y en contacto con la realidad, sea la que sea.

El mayor descubrimiento no se encuentra en ninguna charla, retiro o libro inspirador, está dentro de uno si está dispuesto a dejar de ser adicto a la dependencia de la aprobación social. Hay luz incluso en la oscuridad si uno es la propia antorcha. 


12 julio 2023

Amores callejeros

Cada jueves, puntual como un reloj averiado, acudía a su encuentro a las cuatro y diez, llevando consigo un inusual obsequio hacia esa casa echa de cartones, sonrisas y momentos. El regalo, un ramo de rosas confeccionado a partir de cables desechados y abandonados en las entrañas de la basura urbana, era su modesta muestra de afecto hacia ella. No obstante, como era habitual, las críticas no tardaban en llegar.

Ella, con su mirada impasible y su voz cargada de desdén, no dejaba pasar por alto ninguna imperfección. Siempre encontraba un cable faltante por aquí, un pedazo de tela por allá. Insistía en que el ramo no despedía el suficiente aroma a cable. Pero Don Pablo, vestido con su peculiar atuendo compuesto por pantalón de chándal, americana y bombín, se afanaba en confeccionar el ramo más hermoso jamás contemplado.

Un día, sin embargo, la fortuna pareció sonreírle. Sus ojos se toparon con un conjunto de auténticas rosas, pero sabía que se iban a marchitar y anhelaba algo eterno para su querida mujer. Fue entonces cuando una idea trascendental surgió en su mente, y así, en lugar de trenzar los cables, decidió regalarle su electricidad.




11 julio 2023

TEMPESTADES

Un pequeño barco perdido en altamar se adentró en las fauces de una terrible tormenta. El miedo tomó la nave al abordaje cuando las gigantes olas y el aullido del viento se abalanzaron sobre ella. El vaivén del barco hacía temer lo peor. Los marineros, esclavos del miedo, se aferraron a sus creencias y supersticiones, abandonando todas sus tareas para enfocar sus energías en buscar una solución.

Algunos comenzaron a rezar desesperados, mientras otros realizaban sus rituales para paralizar la tormenta y un par de ellos, simplemente lloraban acurrucados en un recodo del barco. Sin embargo, la tormenta no mostraba indicios de ceder. Se miraban unos a otros llenos de inquietud y empezaron a culparse mutuamente, ya sea por la elección del rumbo o por no haberse abastecido adecuadamente en tierra firme, encontrando excusas interminables para evadir responsabilidades. La tensión aumentaba, intercambiando acusaciones buscando culpables, pero la tormenta continuaba su furia despiadada.

En un último intento, uno de los marineros recordó que a veces funcionaba cambiar el enfoque y pensar o recitar frases o mantras positivos en voz alta para atraer suerte y disipar el miedo. Sin embargo, para su desesperación y sorpresa, la tormenta solo se intensificaba más con cada palabra optimista que pronunciaban.

Fue entonces cuando, en medio del caos y el terror, alguien se percató de algo asombroso a la vez que ridículo: ¡el timón del barco había sido abandonado! Mientras dedicaban todas sus energías a rezar, culparse y buscar soluciones milagrosas, habían dejado de lado, la herramienta principal para guiarlos y luchar contra la tempestad.

Se dieron cuenta de que, aunque la fe, la responsabilidad y las palabras positivas, podrían ser importantes para ellos, debían ir acompañadas de trabajo y tesón. Comprendieron que teniendo el timón de su propio destino y dirigiendo el rumbo, podrían superar o no la adversidad, pero seguro, que navegaban enfrentando mejor el miedo.

Cogiendo el timón y trabajando juntos una vez más, se enfrentaron a las implacables embestidas del mar enfurecido. Cada vaivén era un recordatorio de los esfuerzos necesarios que tenían que intentar para redirigir su destino. Cuando la tormenta amainó, entendieron que debían que mantenerse firmes en medio del temporal sin abandonar ni olvidar la valía que tenemos si no nos dejamos influir por el grupo, el caos y la adversidad. El pensamiento tiene el poder de dramatizarlo todo, pero nosotros manejamos el timón de la mente centrándonos en lo que toca, sea lo sea, pase lo que pase en este momento. No te olvides de tu fuerza y quién la dirige, no son los demás ni las circunstancias; conecta con la persona que eres, la que lleva el timón.


 


07 julio 2023

Conversaciones consigo misma

 Ella estaba inmersa en una profunda contemplación, absorbida por el panorama que emanaba una pintura maravillosa, llena de libertad. Era un rincón donde encontraba paz, los colores que su corazón ansiaba y la esperanza que perseguía incansablemente.

 

De repente, se acercó una abuela de cabello violáceo, luciendo un gorro que albergaba un extravagante nido de pájaros; encorvada por el peso de la experiencia, con mirada afilada y vistiendo un aspecto desaliñado, pero con una extraña porte de reina.

 

"¿Qué contemplas en esta obra, joven?", preguntó con una voz que parecía haberse detenido en los últimos treinta años.

 

"¿A qué te refieres?", respondió ella, intrigada.

 

"Me refiero a lo que buscas", contestó la anciana.

 

Ella pensó que una persona de aspecto tan extravagante, con un nido de pájaros en la cabeza, no podía estar en plenas facultades, pero decidió seguirle el juego.

 

"Bueno, como cualquier persona, busco más libertad, esperanza..."

 

"¿Y cuál es tu excusa?", interrumpió la anciana.

 

"No entiendo a qué te refieres", respondió ella confundida.

 

"La respuesta no está en la obra", insistió la anciana.

 

"Ya veo. ¿Me dirás ahora que lo llevo dentro de mí o algo por el estilo...?" replicó con un tono irónico.

 

"No, no, para nada. Está aquí", contestó la anciana mientras señalaba el nido de pájaros de su sombrero.

 

Después de varios intentos de tratar de explicarle a la anciana que tenía prisa y pensar en cómo podría ayudarla, la anciana la interrumpió una vez más.

 

"Observa el nido, está vacío. Cuando está lleno, la cabeza está llena y busca liberarse. Aquellos que intentan liberarse son los verdaderos prisioneros y se encarcelan aún más. Más allá de la pintura no hay nada, lo que buscas se encuentra en el vuelo. Aquellos que tienen alas y no vuelan experimentan insatisfacción y pereza."

 

"¿Y cómo sabes lo que busco si ni siquiera me conoces?", dudó ella, nuevamente sorprendida por el modo de hablar de la anciana.

 

"Porque yo soy la joven que contemplaba esta obra mientras la vida pasaba delante de mis narices. El problema era que solo aceptaba los momentos cómodos y escapaba de los difíciles con innumerables excusas. Hasta que un día, un gorrión se posó en mi ventana y me hizo soñar con volar como él. Se lanzó al vuelo y un gavilán desplegó sus garras, arrebatándole la vida en pleno auge, pero... al menos voló, aunque solo fuera por unos segundos."

 

"Entiendo... uhmmm", murmuró ella, sumida en sus pensamientos. "Pero no es tan fácil."

 

"¿De qué tienes miedo?", preguntó la anciana.

 

"De perder el control", admitió ella.

 

"Jamás tendrás el control ni la seguridad... Imagina qué maravilla es eso. No necesito preocuparme por el control porque sé que nunca lo tendré. Un problema menos. Si deseas algo, ve por ello, aunque no lo consigas, seguramente aprenderás algo en el proceso. ¿Hasta cuándo seguirás esperando? La esperanza te mantiene atrapada en un estado de espera. Sigue tu camino con determinación y cree en ti misma, una y otra vez. Sin excusas, no te conviertas en lo que los demás esperan de ti."

 

"¿Quién eres?", preguntó ella, asombrada.

 

“Soy el eco de tus esperanzas, la voz que quería ser gritada… Y tú eres la pintora de tu propia realidad, la que se da cuenta, el momento eterno que ya estás viviendo si dejas de mirar más allá de aquí.

 

“Pero… ¿Quién eres en realidad?”

 

"Ya lo sabes", reveló la anciana con un destello de sabiduría en sus ojos.



03 julio 2023

Levanta la cabeza

En medio de un páramo, donde reina la aridez y la descomposición, se alza una imponente rosa. No importa que esté rodeada de mierda, su belleza resplandece retando el entorno. Asímismo, si arrojas un diamante al vertedero, sigue siendo un diamante desafiando la putrefacción.

Entonces, si lo que te rodea te agarra del cuello y acorrala ¿Por qué ibas a dejar de ser tú? Eres más que las circunstancias que te rodean. Incluso cuando la vasija se quiebra el barro sigue siendo barro. ¿A tí qué te importa el contexto? No dejes que determine tu destino. Juega con lo que te toca, aprovecha la oportunidad y ¡Vive plenamente! No camines con la mirada baja, pues solo verás el suelo.

Eres tu guía, la brújula que te indica el norte, tu propio maestro. Por ello también pedirás ayuda cuando lo necesites, pues un buen maestro se deja enseñar. Abandona las cadenas del conformismo, los seguidismos, la política y las imitaciones.

¡Despierta! Levanta la cabeza a la realidad que te rodea. Rechaza la complacencia y las limitaciones autoimpuestas. Que tu voz resuene como el eco inquebrantable de una llama que se niega a ser apagada. ¡Sal de ti mismo!


Cabalgando hacia la esencia

Si no te sale de las entrañas, de lo más profundo del corazón, no es. Tienes que caer varias veces, sumergirte en el lodazal para averiguar el arte de resurgir y descifrar los secretos que se ocultan en el fango y la adversidad. La compañía es esencial y para eso debes primero cabalgar solo sin que el caballo tome las riendas. Es la mente la que debe ser domada para desatar la fortaleza interior que habita en tu espíritu. Un alma libre ni huye ni se deja encarcelar, sino que se eleva por encima de las limitaciones impuestas. Escucha bien… ¿Cómo encerrar la voluntad, las ganas o el tiempo? El valor nace del acto de hacerlo a pesar del miedo, de enfrentar los peligros y desafíos, de saber que soy la misma vida en este momento.

No te defraudes, sabes perfectamente quién eres y cuál es tu propósito; se trata de empezar ahora en todo momento. Esto hará que no vivas en una justificación constante; cuanto más persigas la aprobación de los demás, menos la tendrás y menos autenticidad encontrarás en tu esencia. No es bueno ser esclavo de todo lo que deseas, persigue tus sueños, pero mientras, aprende a valorar y saborear lo que ya tienes.

Cuida ese cuerpo que no eres, no caigas en la estupidez de identificarte con algo efímero. Cuando se funde la bombilla ¿qué le importa a la electricidad? Sabes quién eres si te das cuenta qué no eres.

Olvida las superficiales ideologías, la imagen efímera de tu cuerpo, las poses, los dogmas y los dogmáticos, la aprobación, el cómo quedas… no eres esto. No permitas que te moldeen a su voluntad, despójate del miedo a encajar y sal del molde. Te encuentras más allá, mucho más allá… donde galopas sin esfuerzo. Un tigre no intenta ser un tigre. Ya es.


27 junio 2023

El viejo Arturo

Tenía por costumbre cortar leña cuando asomaban las primeras luces en el oscurecido cielo. Sus brazos ya no eran de hierro y, a cada hachazo, se le movía la piel del bíceps como las cadenas oxidadas de un viejo columpio balanceadas por recuerdos. Su mejor amigo sucumbió a un ataque de exigencia, víctima de  tanto mensaje y  vídeo de mierda incitando a dar el cien por cien. Al final, tanta estupidez de “puedes con todo” se quedó en nada tras un infarto de éxito.

Desde aquel fatídico día, Arturo emprendió su labor de cortar leña a la luz de la luna, despacio, junto al viejo roble donde descansaba su esposa, que murió víctima de un ataque de vida desbordante. Ella era la estrella que surcaba el cielo, la rama del árbol que brindaba sombra en días calurosos, la sonrisa que jamás se apagaba.

La cabaña, ahora vacía pero no desolada, cobraba vida propia. Arturo deja la puerta abierta para que los peregrinos disfruten de algo más que refugio y calor. Sidra y queso de montaña son parte del aperitivo para compartir historias y conversaciones que alimentan el espíritu a parte del cuerpo.  

Cada noche, cuando el hacha se alza y cae lentamente, Arturo se adapta a los cambios de la vida, como si cada astilla de madera caída fuera un instante de su propia existencia. Cada golpe del hacha es un acto de liberación, un modo de dejar ir las cargas. Aquella leña envolvía después la estancia, mientras las conversaciones encontraban calma en el crepitar de las llamas y las sombras se desvanecían en la danza del fuego…



Exigencias y muerte

24 junio 2023

Calles que cantan

Un guitarrista en el corazón de Pamplona susurra notas mágicas desde las cuerdas de su instrumento. Mientras interpreta una versión de "Creep", un paseante se deja llevar y cierra los ojos, sumergiéndose en la envolvente atmósfera de la vieja ciudad. Cuando su inglés alcanza el punto en que dice "No pertenezco aquí", me encuentro observando a las sombras que transitan a mi alrededor, algunas llenas de tensión, otras fingiendo despreocupación y algunas simplemente relajadas.

En medio de ese escenario, surge una pregunta que me invita a reconocer que no pertenezco ni aquí ni allá, sino más bien al propio momento, a la melodía que flota en el aire y a la calle que nos envuelve. Nuestro espíritu se fusiona con la melodía creando una conexión perfecta con el momento, la calle y uno mismo sin tanto "mí"  




23 junio 2023

No dejes entrar al viejo (C. Eastwood)

Quizás algún día nos demos cuenta de que no somos solo nuestro cuerpo, ni nos define la maldita ideología ni los pensamientos que nos atormentan. Tal vez en ese preciso momento, podamos apreciar cómo las hojas marchitas pintan de colores el otoño, añadiendo belleza a cada estación de nuestras vidas. Y quién sabe, quizás lleguemos a comprender ese misterio que trasciende los límites de nuestro pensamiento y nos conecta de manera profunda; eso que parece que se llama amor.