23 junio 2017
11 junio 2017
20 abril 2017
24 marzo 2017
13 diciembre 2016
El entierro de la señora Julia
Asistimos al entierro de la
señora Julia. Ya era hora que muriera semejante encarnación del mal, del quiero
y puedo hacerte daño, del te acuchillo por la espalda; de hecho, una noche al
quitarme la ropa, descubrí que llevaba en la chaqueta dos miradas de reojo,
tres injurias, dos calumnias y un dedo corazón erguido amenazante.
Asistimos un gato colorado que
parece una versión de “El loco del pelo rojo” gatunil (tiene bigotes canosos y lleva algo en la boca que me ha
parecido un canuto) También están presentes tres víctimas de sus ataques
(supongo que para asegurarse de verla bajo tierra), dos familiares, un guardia
civil por si alguien le da por rematarla o quizá por si resucita, varias
ausencias y el propio cura, que inicia la despedida así:
Quisiera despedir a esta persona que ha dejado un gran vacío entre
nosotros, una buena persona a la que echaremos en falta…
Y la realidad vive escondida bajo
la manta de convencionalismos que hemos decidido admitir.
Mis hipocresías favoritas
Cuando pillan a esa persona tan
recta, torcido y diciendo “solo he venido al bar” con el pelo revuelto a la
salida del burdel.
Las veces que me pillo
mintiéndome a mí mismo y por fin me doy cuenta.
El joven salvador del mundo que
está ayudando a una persona y cuando se da cuenta de que nadie mira, termina la
ayuda de inmediato.
Manifestaciones en contra de la
globalización con móviles en mano y quedando por el global internet.
Cuando alguien se empeña en
obligarse a querer mucho a otro porque es de la familia y no hay manera, así
que solo le queda fingir que le quiere.
Cualquier asistencia a un funeral
de gente que te importa un pimiento.
Las personas que publican “un
aplauso por los que somos… (aquí viene algo fantástico o mega-especial) o cuando
dicen una virtud escondida como si fuera un error tipo “mi mayor defecto es que
soy muy sincero” y luego evidentemente no son más que un caladero de necesidad
de aprobación.
Los adalides de la tolerancia
siempre y cuando coincida dicha tolerancia con su forma de pensar.
Cuando se sale de escuchar
palabras en un templo que no coincidirán con los hechos, pero con cara de haber
hecho ya algo bueno.
La gente tóxica que nunca eres
tú.
Cuando hablamos de los
hipócritas, como estoy haciendo, como si nosotros mismos fuéramos unos seres
especiales venidos del espacio sideral que nunca caen en semejante palabra.
Cuando no dices “follar” después
de haber follado.
La casi obligación de decir lo
guapo que está el bebé que te encuentras.
Mañana empiezo…
Así pues, el “haz lo que digo y
no lo que hago” es el inicio, y hacer un experimento de ser coherente con uno
mismo y los demás, la continuación. Deberíamos probar, pues como dijo Woody
Allen “Odio la realidad, pero es el único sitio donde se puede comer un buen
filete”
11 noviembre 2016
De Suzanne a Marianne
Suzanne te lleva abajo
Hacia su lugar cerca del río
Mientras Leonard encuentra su acorde secreto
Y deja que el río conteste.
Y quieres viajar con él;
Y quieres viajar a ciegas
Con su forma de pensar.
Conoció a Marianne cuando eran jóvenes.
Necesitó su amor oculto.
Y quiere viajar con ella
Y quiere viajar a ciegas,
So long, Marianne.
Y Leonard se puso a bailar
A través de las cortinas que los besos han gastado,
A través del pánico hasta que estén a salvo,
To the end of love
Y quiere viajar con ella,
Porque realmente es preciosa,
Para reír y llorar de todo
Y caminar juntos por la arena
Aunque haya mucha gente en su
Secret life
Y hoy se presenta ante el señor de la canción
Porque todos los hombres serán navegantes
Hasta que el mar los libere.
Porque Marianne le espera con su acorde secreto
Porque jamás puede acabar su canción eterna
¡Hallelujah!
So long, Leonard Cohen
Hacia su lugar cerca del río
Mientras Leonard encuentra su acorde secreto
Y deja que el río conteste.
Y quieres viajar con él;
Y quieres viajar a ciegas
Con su forma de pensar.
Conoció a Marianne cuando eran jóvenes.
Necesitó su amor oculto.
Y quiere viajar con ella
Y quiere viajar a ciegas,
So long, Marianne.
Y Leonard se puso a bailar
A través de las cortinas que los besos han gastado,
A través del pánico hasta que estén a salvo,
To the end of love
Y quiere viajar con ella,
Porque realmente es preciosa,
Para reír y llorar de todo
Y caminar juntos por la arena
Aunque haya mucha gente en su
Secret life
Y hoy se presenta ante el señor de la canción
Porque todos los hombres serán navegantes
Hasta que el mar los libere.
Porque Marianne le espera con su acorde secreto
Porque jamás puede acabar su canción eterna
¡Hallelujah!
So long, Leonard Cohen
09 septiembre 2016
Decálogo para superar el síndrome post-vacacional
1) Olvida superar el síndrome postvacacional
2) No pongas nombrecitos a nada que implique tiempo o edad
3) No tienes ningún síndrome, la realidad es la que es y
punto
4) Sigue con lo que tengas que hacer
5) Hoy es hoy y solo hoy y mañana será hoy
6) Lo que cansa es pensar en síndromes y futuros varios
7) Es imposible no sufrir así que asunto resuelto, no
pienses en ello
8) No dejes para hoy las tonterías que se arreglan solas
mañana
9) Emprende hoy tus sueños prioritarios, que estás aquí de paso
10) No te creas el centro, no piensan tanto en ti, piensan
en ellos
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