02 agosto 2019

Fomentando la lectura

Los libros han ganado más batallas que las armas (Argensola)
Fomentando la lectura en Navarra Televisión:
La frase que mi mente no rescata en la entrevista es: "Rebelarse contra el hecho de haber nacido mujer le parece igual de necio que enorgullecerse de ello" (La insoportable levedad del ser)
Para enviar pintadas callejeras info@leonardoresano.com y leonardoresano.com

11 abril 2019

Agujero negro se presenta en sociedad

Presentan la primera imagen de un agujero negro. Parece ser que la fuerza de la gravedad allí es tan fuerte que nada puede escapar, ni siquiera la luz. Si no escapa algo tan veloz como la luz es posible que tampoco lo haga la estupidez (E=MC3) Estupidez es igual a masa craneal por la velocidad de la luz al cubo.
Ante semejante amenaza se va a elaborar una ley propuesta por todos los partidos para diseñar planes vitalicios de alejamiento de dichos agujeros en campaña electoral. El más próximo a la tierra está a 3.000 años luz y los telescopios ya han detectado frases entrando a dicho agujero: “los ciudadanos quieren…” “sabemos lo que quieren los votantes” “haremos políticas sociales” “nosotros venimos con las manos limpias”
Entretanto, las estrellas siguen implosionando en programas de televisión metiéndose mano en directo o ganando siete millones al mes detrás de un balón. Mientras este dinero escapa a cualquier órbita razonable, el resto de habitantes de la parte ¿“civilizada”? de este planeta estamos entretenidos por cómo salimos en la foto.
Y así va girando este mundo envuelto en plástico para regalo, con ofertas de consumo rápido que nos lleva a añadir más basura, donde inventamos fronteras para hundirnos en nuestro propia mierda, que al menos es patriótica y conocida.
¿Qué habrá al otro lado del agujero negro? ¿Habrá que llevar una bandera para que sepan de que pueblo somos?
Hay varios agujeros negros en cada galaxia, trillones de planetas donde seguramente haya vida en alguno… pero la pregunta es… ¿Hay vida inteligente en la tierra?


06 diciembre 2018

La constitución de Schrödinger

La probabilidad de que el gato de Schorödinger esté vivo o muerto es del 50% en ambos casos y la única forma de averiguar qué ha ocurrido es abriendo la caja. Schrödinger afirmaba que, hasta el momento en que la caja se abriese, el gato estaría “vivo y muerto al mismo tiempo”
Con la constitución se nos plantea el mismo dilema cuántico. Por ejemplo:
Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.
Una vez leído, uno se pregunta si la constitución son un conjunto de normas en condicional (que estarían bien si se aplicaran) o en imperativo (impera que se cumplan) o quizá en futuro (las cosas de palacio… nunca)
Que no solo tengo derecho a vivienda por constitución (por ley de OBLIGADO cumplimiento) sino que además sea digna y para colmo adecuada. Por si fuera poco, por LEY se impedirá la especulación y (ahora viene el chiste final) la comunidad participará en las plusvalías. Toma ya. Está en la constitución por lo que el poder está OBLIGADO a cumplirlo.
Siempre me he imaginado un abogado de esos de película exigiendo el cumplimiento de este artículo 47 pues lo lógico es (sería) que el poder cumpla la constitución pues sino… ¿cómo va a cumplirla el ciudadano? Pero esos abogados están en la ficción (que es donde vivimos la sociedad como residencia habitual)
Si añadimos que un delincuente con recursos reúne más posibilidades para acortar su estancia en prisión, ¿No sería mejor poner por escrito una ley que reconozca la realidad y quitar los artículos que dan lugar a desconfiar? Porque si no, podemos empezar a pensar que aquí hay gato encerrado, que ni está vivo ni está muerto pero está.
Dicho esto, no puedo sino terminar con los anti-todo que aplaudirían cualquier crítica a la constitución. Dentro de fomentar el espíritu crítico, la vida es tonalidades y grises que no extremos (esa palabra que tan rápido se está poniendo de moda en este país) Afortunadamente hay constitución (que me permite criticarla, cosa que no podría en una dictadura) pero también hay palabras como desahucio que ponen en evidencia el incumplimiento de leyes que damos por hecho que es normal que no se cumplan.

26 noviembre 2018

Para suprimir las preocupaciones


1) No las suprimas. Si no hay preocupaciones seguramente estás muerto.
2) Normaliza. No luches contra lo inevitable ni busques seguridad. La vida no es segura.
3) Date cuenta. El exceso de preocupación viene del pensamiento.
4) Fluye. El pensamiento solo es pensamiento. Céntrate en lo que haces.
5) Atiende. Las cosas son como son. En otoño caen hojas y el ruiseñor trina.
6) Suelta. No te mientas, deja de fingir y suelta eso… sí, eso que sabes…
7) Expresa. Elige las palabras, haz que el día sea interesante pese a…
8) Ego. El “mí” es pasado, el muro que te impide vivir ahora. Pasa de tanto “mí”
9) Armonía. Promueve la alegría aceptando la tristeza, la vida aceptando la muerte…
10) Elije. Nadie elije por ti, no te escudes en otros ni pongas excusas.
11) Acepta. Vive con ello pero que “ello” no te impida vivir.
12) Ama. ¿Tienes miedo a amar? El amor se lleva al ego. Ese es el miedo.
13) Mueve. Tienes cuerpo: muévelo. Tienes mente: aprende, siempre aprende.
14) Ayuda. No rechaces el contacto, la vida es relación. Eres útil.
15) Crea. Sal del molde y usa tu imaginación. Jamás te compares.
16) Libera. Sal de ti. ¿Cómo? No te aferres a nada. No pertenezcas a nada.
17) Comunica. No te lo guardes y comparte. El beneficio común es el objetivo.
18) Silencio. Acepta el ruido y vendrá el silencio, solo así no le darás importancia.
19) Naturaleza. Es lo que eres. No te maltrates a ti mismo; siembra.
20) Consciencia. No te pienses, siéntete. Eres todo, eres la vida. Solo existe “ahora”


22 noviembre 2018

El pequeño GRAN comercio

Quizá sea porque nunca me gustaron las multitudes o porque me gusta una buena conversación (sin prisa) sobre el producto que consumo sin que el producto me consuma a mí con apabullante publicidad. No sé, o quizá por el valor que hay que echar en estos tiempos al abrir un pequeño (grande por dentro) comercio que lo equiparo a David sobre Goliath, la verdad de Clark Kent sobre la mentira de Superman o los enanitos currelas más allá de Blanca Nieves, que mantienen el bosque por trabajar. Quizá sea porque la calle invita a pasear, pero me gusta más el comercio callejero que el gran centro comercial. El kiosko donde caen copos de nieve mientras manos vestidas con guantes de invierno te entregan la prensa, alimentación con información de por medio y conversación de la procedencia de las verduras, zapaterías donde dar un paseo con tus zapatos por jubilar, todo lento, agradable, callejero…
Ya ni en época de elecciones se defiende el pequeño comercio, símbolo de clases medias que se extinguen ante el pasotismo del ciudadano que tiene prisa, mucha prisa. Prisa por comprar, por disfrutar ya, porque mis niños disfruten mucho en el centro comercial, tanto que no crezcan jamás, prisas por comer rápidamente mientras los enanitos de la familia son abducidos por las pantallas; prisa por ser felices, tanta prisa que la felicidad se queda detrás y llegamos a casa con bolsas y bolsas cargadas de ansiedad porque llegamos tarde y con prisas, más prisas sin saber donde llegar.

14 noviembre 2018

Censurando

Entre las censuras de la supuesta izquierda y la supuesta derecha (para mí no son reales estos términos, de ahí “supuesta”) no vamos a poder decir un cagüen… ni ver películas donde salga un personaje machista (del que aprender a no serlo) o algún tipo de violencia, ni leer novelas donde se digan tacos o se insulte a cualquier Dios de cualquier religión, ni escuchar a Wagner, en prácticamente todos los conciertos, jamás (porque era racista) ni Rigoletto de Verdi (La donna è mobile) ni decir en conferencias “a todos nos pasa” sin decir a la velocidad del rayo “y también a todas” ni poder expresar que las banderas te la… ni… ni…
En fin, que al final solo vamos a poder ver o interpretar a los Tres Cerditos, Heidi, Tarzán y el Patio de mi casa… aunque tampoco por el tema inmobiliario de las casitas, el bullying de la señorita Rotenmeier, un tío blanco en la selva como el héroe en África y la palabra “agachaditos” que puede fomentar poca autoestima en los niños.
¿Qué se puede escribir, componer o crear libremente que los señores políticos de las supuestas izquierdas y derechas permitan? Que nos hagan una lista por si acaso o que digan claramente que está prohibida la libre-expresión y la creatividad. Es otro modo de tener callada a la gente (y van por ahí los tiros, perdón por la palabra violenta “tiros”) alentar un miedo a expresarse no vaya a ser que digamos algo políticamente (nunca mejor dicho) incorrecto, nada guay o que no encaje.
La censura ha vuelto y ahora es global.


10 agosto 2018

Empareja(dos)

Para que funcione el amor en pareja hay que quitar el “para que” No hay objetivo, no hay plan, no hay “somos uno” aunque sí un nosotros. No se trata de ser “parientes” pues la familia no se elige. Se trata de navegar en un barco pirata, sin rumbo, al abordaje del momento presente. El amor en pareja es compartir el amor que sientes por ti mismo.
Si no hay dudas no es amor pues las dudas son el hilo con que se teje la relación, un descubrimiento, una incógnita que te apasiona. Donde no hay respeto hay miedo, mejor déjalo. Si es por miedo a la soledad quédate solo hasta que lo resuelvas, eso no es amor sino necesidad. Si vas pensando un “para siempre” mala señal pues se te escapa el eterno ahora. Si no hay cambios no es amor pues el amor es la vida y la vida es cambio. Como el agua dulce cuando desemboca en el mar salado hay que mezclarse, adaptarse y ceder ambos, pues si uno no cede no hay relación sino fango.
El amor en pareja es la suma de dos libertades o lo que es lo mismo, la experiencia libre de dos personas que no pueden dejar de encantarse. Es cuando Lady Mariam y Robin no se necesitan pero algo les dice que paseen por el bosque en un eterno instante.