21 agosto 2021

Anormalidad

 A veces se olvida que la “normalidad” es el cambio y el motor del sufrimiento es intentar resistir a los cambios.

Nunca ha habido vuelta a la normalidad, solo puede haber vuelta a… este momento.



18 agosto 2021

El ocaso de la autoayuda

El caso es que la autoayuda se ha convertido en moda, como la felicidad, la superación o los followers; literalmente seguidores. Digamos que la felicidad es inversamente proporcional a la superación de los pocos followers que les gusta la foto o tu vida entera que has retratado en la web.

Cuando algo se pone en mano de la moda se pervierte su significado y se instala en la confusión. Así pues, asistimos al espectáculo de gente en masa buscando esperanza, recitando frases motivacionales, cantando alrededor de árboles, repitiendo que los problemas no existen o fingiendo que han alcanzado un nivel (por supuesto superior) espiritual que otros no pueden entender, excepto su gurú o escuela de superdotados espirituales que saben que son un poco más especiales que el resto.

Todo esto nos lleva a una insatisfacción generalizada porque la motivación no llega ni tampoco la esperanza. Años de mantras y oraciones no han funcionado ni tampoco haber transcendido el ego si nadie está mirando la hazaña para felicitarnos.

¿Qué hacemos con la autoayuda entonces? No seré yo el que dé una receta mágica, pero si esperas estar libre de preocupaciones no vas a parar de sufrir. Lo único que hasta ahora ha funcionado es incluir las preocupaciones como el ruido de un avión si vives al lado del aeropuerto. Es decir, no tratar de no preocuparnos, sino de no darle tanta importancia a preocuparse, preocuparse por preocuparse; o preocuparse al cubo. ¿Difícil? Pues sí. El caso es que si una Suricata de la Sabana tuviera una preocupación humana y se hubiera leído varios libros de autoayuda de cómo afrontar el peligro del halcón y el acecho del chacal … seguramente no saldría de la madriguera a ver mundo; eso sí, con máster en autoayuda y superación animal.




26 julio 2021

Recuerdo ahoras

Recuerdo cada cambio de escenario a orillas del Ega, barcos hechos de juncos, barbos sin afeitar y escalada. Recuerdo las escapadas del colegio a la biblioteca para desaprender y los despistes que provoca el tener sueños. Aquellos intentos de “¿nos besamos?” temblando la voz y animándose el cuerpo. Recuerdo cada paleta de colores amarillos por tierra de campos; girasoles, adobe, gigantes de paja y barro, silencio.

Recuerdo esas clases en la universidad y esas otras. El discurrir de trabajos y el discurrir otros trabajos. Mis clases que no son mías, los alumnos, cada persona que me enseña.

Todavía recuerdo los pisos que compartí y las amistades que vivían allí. Recuerdo cada abrazo que se empeñaba en abrazarme. Recuerdo, vivo y me apasiono con los que están ahora aquí.

Aún me quedan aúnes un día escribí. La libertad que se puede compartir, cada brizna de hierba por aquellos caminos que recorrí.

¡Qué maravilla! ¡Qué maravilla! Siempre dice una maestra que la conozco desde que nací. Recuerdo muchas cosas, pero sobre todo recuerdo… que solo es posible estar aquí y eso está bien. Ahora es sinónimo de oportunidad, de siembra o de cosecha. Recuerdo ahoras incómodos que enseñan y ahoras que vivir.  

¡Qué maravilla! ¡Nos vemos por aquí!


14 marzo 2021

Aquellas pequeñas cosas

 Ella recibe un ramo de rosas hecho con alambres y se queda estupefacta.

-¿No tenías unas de verdad? ¿Dónde está aquí la fragancia? -protesta alzando sus retorcidas manos esculpidas por la artrosis.

- Son los alambres de la cama donde tantos años teníamos esa fragancia…

Le da las gracias con una sonrisa y se pierden entre las flores del jardín.


27 febrero 2021

Inmunidad de rebaño

Compartimos represión a raudales, somos rebaño en busca de líderes a los que echar la culpa, en busca de que nos digan qué hacer e incluso qué decir.

Estamos consiguiendo una inmunidad total a la persona que hay dentro y ya estamos instalados de lleno en nuestra carta de presentación: el cuerpo. Moldeado, retocado, el dios al que hay que adorar, así estás de guapura así eres.

No sólo eso, tenemos una inmunidad total a la verdad. De hecho, una persona que comete el atroz atrevimiento de vivir sin represiones varias, es una inmadura. Madurar es mentir, como no. ¡Qué atrevimiento eso de la libertad! Afortunadamente ya hay inmunidad y se da por sentado que la mentira es natural, lo “normal” Desde que nacemos vamos absorbiendo el programa del personaje para adaptarnos a la neurótica sociedad que nos recoge con los brazos abiertos siempre que estés inmunizado contra la verdad.

Tenemos esclavos de su ideología, matrimonios suspirando por un poco de affaire no permitido, evitadores de realidad absorbidos por conspiraciones o sectas, críticos con la educación hasta que enchufan al hijo, voceros de la ética censurando la voz, abdominales como currículum y tipazo al por mayor, traficantes de espiritualidad, adictos a la patria y censura de oferta.

Tenemos una inmunidad de rebaño inoculada por el miedo a lo real, al interior.

14 febrero 2021

Enamora... miento

Es curioso que haya día de los enamorados, teniendo en cuenta que es un estado de estupidez transitorio en el que, a lo mucho dos años después, uno se da cuenta si hay amor (esta palabra significa libertad) o búsqueda (una vez más) de ese estado efímero con otra fugaz persona que se preste a ello.

Así pues, una vez termina la dopamina de ver seres perfectos y la norepinefrina y serotonina de focalizar la vida en un solo goce… solo entonces puede quedar esa agradable complicidad de compartir mi libertad con tu libertad sin ser nadie de nadie. Ahí empieza el amor y no tiene día; tiene ahoras.  


06 febrero 2021

La nueva era

Todavía recuerdo cómo en los años ochenta las revistas de corte espiritual decían que el siglo 21 iba a ser la época del despertar, de un avance en el ser humano. Lo llamaban “La era Acuario”

Pues ya estamos en esa época. Después de fallar todas las profecías del fin del mundo de grupos apocalípticos, negacionistas y videntes que no ven más allá del dinero, nos plantamos de lleno en estos tiempos.

El machismo aumenta en los últimos diez años, la adoración a la imagen es el camino a la felicidad, se disparan famosos que cobran por contar a quién se cepillan, el cepillo de la religión no arregla el estancamiento de las Iglesias, agoniza la filosofía (bueno, directamente la quitan), el estereotipo chico es con tableta abdominal y el estereotipo chica es… el de siempre multiplicado por cinco operaciones. El yo es la apariencia, los libros son un entretenimiento muy lento, se triplica la ansiedad en la última década, se censura hasta la mirada y el clima está reñido con la producción de dinero.

Sobre el espíritu… nada de nada. Algunos se apropian de la palabra para otras intenciones y las prisas no permiten tiempo para semejantes temas. Supongo que todo esto será porque en 1999 no nos vacunamos. La vacuna de la realidad, del darse cuenta, de la empatía y el respeto, del gusto por la cultura, de lo lento y la paciencia, de la ausencia de represión, de la libertad del amor y del amar… la vacuna del humanismo.

Veinte años ya de este siglo y no se atisba una nueva era por ningún rincón de este ovalado (aunque plano según algunos; y para los revisionistas del lenguaje también algunas) planeta-eto.

"La humanidad, partiendo de la nada y con su solo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria." (Groucho Marx)